LA FUGA DE EDUARDO MIGNOGNA

Si ante lo que nos hemos enfrentado en el libro es cierto o no, pude que nunca lo lleguemos a saber, pero sería inútil el esfuerzo de querer ahondar mucho más en su naturaleza.

La literatura nació con un claro propósito, y como toda actividad humana no pude despegarse de la realidad, pero no hace de ella su centro, sino que la manipula a su antojo. Uno de los posibles orígenes del nacimiento de la literatura es el hecho de que los hombres siempre estarán insatisfechos con la vida que les ha tocado y es una manera de escapar de la realidad. Similitud que encontramos con los presos protagonistas, no están de acuerdo con la vida que están llevando y encuentran en la fuga el medio para salir de ese encierro. Falta de libertad entre cuatro paredes o encierro entre la vida cotidiana, el hombre parece conservar siempre ese instinto de búsqueda de lo nuevo. Así podemos crear la siguiente equiparación, si la ficción sale del deseo insatisfecho de los hombres ociosos, la fuga nace del deseo de la libertad de los presos.

Los lectores nos convertimos en presos que buscan una huída de la realidad, a nosotros no nos sirven túneles subterráneos, por lo tanto la única manera para intentar ser libres y manejar por una vez la vida a nuestro antojo es a través de las novelas. Los presos no tienen más realidad que las cuatro paredes de su presidio, por eso proyectan en la fuga todas sus ilusiones. A los lectores también en algún momento se nos queda pequeña la parcela de mundo que habitamos y por eso es necesario encontrar nuestra huída en la literatura.

Es curioso saber cómo estas huidas, estos intentos desesperados en algunos casos de alcanzar la libertad todavía laten con fuerza en el pensamiento de los presos, así en cualquier parte del mundo podemos escuchar la noticia de un grupo que ha intentado escapar y alcanzar la libertad. El instinto de supervivencia sobrepasa el tiempo y la lucha por obtener algo tan inherente al hombre como la libertad, siempre permanecerá viva.

El autor del libro, Eduardo Mignogna , es un conocido director de cine argentino. Decidió llevar a la pantalla su libro, el resultado, una película con un estupendo reparto coral. El final de la película es enigmático, nos da palabra de estafador. Entonces, lo que nos ha contado , ¿es realmente lo que pasó o lo que le hubiera gustado que hubiera sucedido? Nos deja con la misma sensación que a veces experimentamos al leer un libro en el que nos sumergimos completamente, al acabar no sabemos si realmente estamos fuera y nos hubiera gustado vivir esa historia, o si de verdad la vivimos de cierta manera. Además contamos con el aliciente tanto en la vida como en la prisión de las Heras- en la que no está penado el intento de fuga- de intentar escapar de la realidad tantas veces como sea necesario.