WISLAWA SZYMBORSKA: "TODOS MIS POEMAS NACEN
DEL AMOR"
Wislawa Szymborska (Kornik, cerca de Poznan, 1923) vive en un apartamento
en Cracovia y trabaja todos los días en sus poemas. Se le concedió
el Premio Nobel, al que entre risas llama "la catástrofe",
en 1996. En España se acaba de distribuir una antología
muy amplia de sus poemas, Poesía casi completa (FCE), en traducción
de Abel A. Murcia Soriano y Gerardo Beltrán, quienes también
volcaron al castellano esta conversación.
--¿Tiene alguna fórmula mágica
para escribir?
.Sé lo que quiero escribir, pero no siempre me sale. Trabajo
constantemente en los poemas. Hay algunos poemas que surgen de forma
espontánea... (Es mi secreto: no voy a decir nunca cuáles
sales con facilidad y cuáles salen con esfuerzo.) Pero no siempre
salen de forma espontánea.
--¿Y cómo es la Szymborska que narra
sus poemas?
.Creo que cada poema lo escriben dos personas. Hay una persona que es
la que siente las cosas, la que las experimenta, la que piensa. Y otra
persona, que está detrás de mí y dice: "¿no
estarás exagerando?, ¿qué va a entender el lector
de lo que estás escribiendo?, y, además, ¿para
qué le sirve?". Ese yo irónico está siempre,
pero si desaparece escribiré muy malos poemas... ¡Y si
desaparezco yo, también serán malos! [risas].
--Utiliza un lenguaje muy especial.
.Mi lengua es una lengua viva. Utilizo frases hechas, lengua coloquial,
juegos de palabras, que no necesariamente funciona en otras lenguas...
La suerte de los poetas en el exterior depende de los traductores. En
otra lengua el traductor es fundamental. Si el traductor no capta los
matices, el poeta no existe... Fuera de Polonia estoy en manos de los
traductores. Ellos tienen el mérito o la culpa.
--¿Hablamos de los temas de su poesía?
.Todos mis poemas nacen del amor. Diría incluso que todos los
poemas nacen del amor, incluso aquellos que transmiten el mal tienen
en el fondo una forma de amor hacia el mundo. Estoy totalmente convencida
de que es así... Y si no es así, lo siento por esos poetas.
--¿Y el odio?
.Tengo un poema sobre el odio, que es verdaderamente un sentimiento
del siglo XX, el más fuerte, el que encuentra más seguidores.
Y eso es algo horrible. Quizá en algún momento fue necesario,
cuando se reaccionaba a lo extraño, pero ahora el odio es un
sentimiento horrible. Aunque parece más fácil que un loco
propague sus ideas con los nuevos medios. Antes, alguien llegaba y se
subía a un cajón en una plaza y se ponía a hablar
con un megáfono a la gente... Todo era más pequeño.
En esta misma ciudad hubo una fuerte experiencia de odio. Incluso ahora
se oyen los gritos en el barrio judío de Cracovia. No podría
vivir allí. No se puede vivir allí. En Cracovia vivían
ortodoxos, católicos y judíos. Había una especial
convivencia que Filipovich, un fabuloso escritor, muy universal, que
supera la prueba del tiempo, retrató muy bien en unos relatos
de infancia... Pero ese clima cambió.
--En sus poemas aparecen muchos animales. [Se levanta
y coge una pequeña Arca de Noé. Se la acaba de regalar
su amigo el escritor Slawomir Mrozek, autor de Juego de azar y de La
vida difícil, que también vive en Cracovia].
.No imagino la poesía sin los seres que nos acompañan
en la vida: los animales, las plantas... e incluso las piedras. Mi animal
preferido es el mono. [Señala uno que estira las patas hacia
el mar en la borda del Arca]. Me encantó un libro de Jane Goodall,
A través de la ventana: treinta años estudiando a los
chimpancés, en el que cuenta su investigación en Tanzania
con los primates y con los chimpancés. No los estudió
como un grupo, sino que los estudió como individuos. Estuvo años
siguiéndolos de uno en uno, investigando cada animal en concreto
y descubrió que uno era individualista, otra era una mala madre,
otra era muy cariñosa, otro era muy travieso... Se trataba de
una forma de estudiar a los animales desde una perspectiva totalmente
diferente. No me imagino otro enfoque distinto al del análisis
individual. Todos somos un poco diferentes. El hombre se somete a diversas
ideas de grupo y no siempre es bueno. Porque a veces el hombre no es
siempre una individualidad sino que es una especie. El hombre tiene
rasgos de especie...
--En sus poemas aparecen muchos sueños.
.Escribo de la realidad y los sueños también son una parte
de la realidad. Creo que lo dijo Goethe: todo poeta sabe qué
quiere escribir pero no se da cuenta de lo que ha escrito.
--Además de escribir poemas, está haciendo
collages.
.Mis collages son un juego. Hoy veo muy clara la diferencia entre la
forma de hacer literatura y la forma de hacer arte. La escritura requiere
soledad, aislamiento, trabajo y cansancio. Pero he visto a pintores
trabajando mientras hablaban, riéndose, rodeados de gente, y
eso es absolutamente imposible para un escritor. Necesito tiempo y que
nadie me moleste. Mis collages son un juego, para que la gente los disfrute.
Son mi forma de descansar. Me canso mucho escribiendo.
--Pero sigue escribiendo sin parar.
.Aún estoy viva, para extrañeza de algunos y también
para la mía. Y soy escéptica ante la poesía, incluso
ante la mía.
--Por eso utiliza tanto el humor.
.Mi poesía, como la vida, es una moneda: tiene una parte trágica
y una parte cómica.
--Y también una parte cósmica.
.Recuerdo una anécdota de Filipovich: Cuando el hombre llegó
a la luna (fecha importantísima para mí), mucha gente
estaba en Cracovia asombrada. Filipovich estaba pescando y trataba de
ver el acontecimiento con prismáticos [risas]. Una vez, caminando
por los alrededores de Cracovia con Filipovich, nos paramos a identificar
estrellas: esa es Marte, esa es la Osa Mayor, esa es Casiopea... y cuando
nos dimos la vuelta había un enorme grupo de gente a nuestro
alrededor; tanta, que al día siguiente la prensa publicó
que se había producido el avistamiento de un ovni en Cracovia.
Una información que nunca fue desmentida. Espero que eso hiciera
feliz a alguien. Escribí un poema en el que decía que
no hay que mandar bromistas al Cosmos.
--Le fascina el espacio, pero realmente se ha movido
muy poco.
.No sé si es por mi signo zodiacal, soy cáncer, pero no
me gusta viajar. Nací un día después (y muchos
años después) que Marcel Proust, que escribió doscientas
páginas para decir cómo se preparaba para ir a la playa.
No me gusta viajar, pero me gusta mucho volver. Hace unas semanas estuve
en Italia. Todo estaba lleno. No se podía visitar nada. En el
Vaticano, en la Capilla Sixtina no se puede sentir nada... pero me lo
pasé muy bien mirando las caras de la gente. Si me pregunta mi
opinión mi respuesta es clara: ¡vivan las reproducciones!
--¿Es cierto que estudió español?
.Hace mucho tiempo iba a unas clases de español. No me acuerdo
de nada, pero la estructura de la lengua todavía la controlo.
Leíamos fragmentos de El Quijote. No me acuerdo cómo surgió
lo de aprender español. Eran los años 60, antes del boom
latinoamericano. Nos daba clase un profesor que no sé si se enteraba
mucho, porque se preparaba la clase el día anterior... pero tenía
unos cuantos discos maravillosos con música española:
canciones populares estupendas. Soy admiradora del Goya luminoso, el
de los retratos, el de los tapices, el de las escenas costumbristas
y el de las majas. Y he corregido a Velázquez en uno de mis collages:
he sacado a una de las meninas al aire libre.
Wislawa Szymborska enciende un pall mall extralight.
Antes fumaba sport, que era un tabaco muy popular. En Polonia hay un
marcaje férreo sobre los fumadores. Dice que comenzó "a
fumar durante la guerra por las preocupaciones y por otros muchos motivos".
--Hablaba antes del amor, ¿le puedo preguntar
algo de los suyos?
.Le contaré algunas historias de mi infancia. Se dice que la
infancia es maravillosa, pero está llena de sufrimientos. Cuando
te enamoras, cuando quieres que te hagan caso... Cuando tenía
doce años me enamoré perdidamente del novio de mi hermana
que no me hacía ningún caso. Un día me vendé
la cabeza y él dijo "¿qué le ha pasado a eso?".
Años más tarde lo volví a ver y me pregunté
cómo podía haberme enamorado. No era nada interesante.
Nunca le dije nada. También había otro chico. Cuando iba
a la escuela antes de la guerra, siempre iba por el mismo camino, había
un chico que me seguía... Era tan tímido que no me dirigía
la palabra. Me escribía cartas, en una de ellas, donde me arreglaba
toda la vida -"por ti surcaré los mares, subiré a
la cumbre más alta..."-decía al final: "estaré
mañana bajo tu ventana si no llueve". [risas]. Estoy a favor
de que todos nos mezclemos con todos. Es algo buenísimo para
todo. No hay nada peor que las razas puras.
--Leer también es una forma de acabar con las
formas puras.
.Leo todo el tiempo. Muchos libros de divulgación científica
y de antropología, de zoología. Leo a Brodsky, con el
que tenía mucha afinidad. Pero como no quiero olvidarme de nadie
sólo voy a decir que leo a Rilke, con él comenzó
mi fascinación por la poesía.
FÉLIX ROMEO