Boca
abierta, si miras dentro puedes ver los demonios. Ninguno
trata de escapar, todos se encuentran demasiado cómodos
en su interior. “¿Azazel?” le
pregunto
Azazel y Legión
son dos de los pocos demonios que no he incluido en
mi último libro de poemas. Tratado sobre esquizofrenia.
Han pasado varios días
y pienso que necesitamos al loco para estar seguros
de que nosotros somos los cuerdos. Como cuando alguien
te pregunta si el baúl es grande, la pena larga,
la piña sabrosa…comparado con qué…
¿cuerdos? ¿Comparados con quién?
Vuelvo sobre lo mismo.
¿Cuánto hace que este esquizoide se
hace pasar por el impostor que ya había eliminado
antes por la sutil técnica del electroshock a
Leopoldo María Panero?
¿Eres
masón, Leopoldo? Filomasón.
Javier Bardém y su hermano son masones, llevan
meses los enfermeros del manicomio de Gran Canaria tratando
de secuestrarlos. Lorca fue asesinado por la república.
Necesitaban un mártir –los
rojos no tienen a Cristo, matan a sus ídolos
por envidia, como los padres de un niño judío
que le dejan regalos junto a la cama la noche de reyes-
La masonería catalana fue fundada por
un vasco […], nombre ininteligible, intraducible,
como los dioses cósmicos de Lovecraft. ¿Qué
grado tiene Leopoldo? Grado 33. He escapado
del sanatorio, los enfermeros tratan de volverme loco
y yo hago lo mismo con ellos. Me deshacen la cama, la
cama que ellos mismos han hecho. Ahora el vasco ha comprado
todos los McDonalds del mundo. Se ha escondido de los
enfermeros. Es una pena porque no puede disfrutar de
su dinero.
[En Gran Canaria una
mujer asesina a su sobrino y se presenta frente al juez
con una bolsa que contiene la cabeza del chico. Con
ella en la mano trata de demostrar su inocencia].
Suena NO WOMAN NO CRY
en el hilo musical del restaurante desierto. Apolo en
la esquina de una calle de Huesca. Comemos solos. Un
hombre gordo entra en los baños al principio
de la conversación y puedo jurar que tres horas
más tarde no ha salido. Ectoplasma, benzoacepina.
Eso pone nervioso a Panero. Dos mujeres más también
entran en los baños. Pero ellas sí que
salen. NO WOMAN NO CRY, la feminidad, de lo
femenino.
Los malos
escritores son delincuentes, ellos lo saben, deberían
estar en la cárcel. Encerrados. Llamo
con el móvil a Sergio, está de camino
al Garbanzo Rock para tocar con la Costa Brava. Tendría
que haberle pasado mi libro. Ya no más cocacola
light, dejé de contar a partir de la decimoséptima.
Le comento al enfermero si no le va a sentar mal…
Leopoldo no ha tomado la medicación para estar
más lúcido en la conferencia. Dualidad.
El tabaco que fuma vale a un euro el paquete. Bull.
Red. Deseo de ser piel roja. Mi mejor libro
sigue siendo Así se fundó Carnaby
Street. Es del que estoy más orgulloso.
Panero no entiende
de rockandroll, aunque muchos líricos de lo maldito
aullen malas imitaciones suyas subidos a un escenario.
Bunbury es muy guapo. Me ha dado un cheque de
750 euros, pero seguro que me debe más dinero.
Es un cheque cruzado, sólo admito de esos.
Pura, como la heroína que no le ha matado tras
años de consumo, así es la poesía
de Panero, libre de los lastres que los rapsodas y sus
canciones han colgado de los versos de los demás.
Hablar con Panero,
escucharle más bien, es como tratar de seguir
a un extranjero que habla rápido. Si entiendes
su idioma sólo captas retazos. Salta al italiano
para hablar de Pavese. No me gusta como narrador,
aunque sí la forma en la que os engañó
a todos haciendo que pensarais que había muerto.
Arrabal no me gusta, me dio plantón en París
cuando yo aún no era famoso. Cuando
gastaba hasta el último franco en comprar la
bollería más exquisita en las mejores
panaderías del barrio latino para luego mojar
los cruasans en charcos en mitad de la calle y devorarlos
con rabia.
Edgar Allan
Poe escribió un relato sobre su editor. Le robaba
dinero de sus libros.Lo entiendo todo, no estoy sordo,
no hables con extraños, todos por el camino encontramos
a nadie. Scott Fitzgerald- el del Gran Gatsby,
el de Hermosos y Malditos- llevaba a su mujer
a las reuniones con los editores, con los productores
que publicarían sus libros o sacarían
adelante los guiones. Todo el mundo sabía que
tenía la señora Fitzgerald entre las piernas.
Y siento envidia porque
Silvia capta su atención de manera más
intensa. Homosexual, homosexual, recuerdo cuando ya
ha pasado el momento de no sentir celos. Se come sus
mejillones. Los mejillones con patatas fritas son un
plato belga, salía en un tebeo de Asterix.
Me echaron
de Crónicas Marcianas por mearme en los pantalones.
No me dejaron levantarme… cosas del directo. Estuve
muchos años con ellos, con Sardá, hablando
por la radio, me escuchaba toda España. El rey
es un bedel y el príncipe su conserje. Me gustaría
volver a Crónicas Marcianas. ¿Cuánto
dices que pagan, Nacho?
-me llamo Octavio.-
Me lo pasaba
muy bien en Crónicas Marcianas. El Desencanto
no me gusta, Prefiero veinte años después…
es en color. La heroína es mi droga favorita.
La he tomado mucho. Escribí un libro sobre ella.
Algo sobre el chupar un limón, la llama azul…
Leopoldo deja de beber cocacola y se pasa a
la fanta limón. Yo llevo tres carajillos de whisky.
Se levanta al baño. Vuelve del baño. El
enfermero le ayuda a buscar la luz. El enfermero le
ha prohibido fumar en la cama. Se levanta al baño,
el enfermero le ayuda a buscar la luz. Poco a poco la
camisa se sale del pantalón, como un potro que
se desboca tan lentamente que no nos damos cuenta de
que se nos va de las manos.
Cuenta chistes sobre
subnormales, sobre pagar la cuenta, sobre locos. Hola,
¿tú llamas a la radio, verdad? Algunas
veces. Y cómo dices que te llamas, dices que
te llamas Nacho ¿no?
“Están
todos los discípulos y Jesús en la última
cena y al acabar Jesús dice: ¿nos hacemos
unas rayas? Así, uno a uno se preparan las lonchitas
y se las meten. El último es Cristo. Se hace
la rula y dice: dentro de unas horas alguien de entre
vosotros me va a traicionar… a lo que Judas contesta:
Ostias Jesús, cada vez que le das al perico te
pones de un paranoico…” Panero Dixit.
“¿Y
tú cómo te llamas? Nacho, ¿no?”
“Me llamo de muchas maneras, Leo Camaleón,
Nacho si me lo llama el hombre que se hace pasar por…
pero prefiero Octavio. Es el que más le gusta
a mi MADRE”. Panero, por primera vez en las
últimas tres horas calla, agacha la cabeza como
un anciano que se ha portado mal, enciende otro cigarrillo
o lo apaga en una ceremonia que ya se confunde. MADRE
MADRE MADRE
Le expliqué
a Sánchez Dragó qué era el sol,
cómo los grandes cabalistas avisan del advenimiento,
cada cierto tiempo de un gran maestro en el guetto judío
de Praga. Él nacerá con un regalo
dorado, el conocimiento del nombre de Dios, insuflará
con él la vida al Golem.
Edgar Allan Poe escribió
un relato sobre su editor. Le robaba dinero de sus libros.
Se acabó el cd, there are no new songs.
Después
de la comida y el café Panero y su enfermero
se fueron al hotel. Silvia y yo compramos una botella
de Marqués de Cáceres y traté de
explicarle la diferencia entre los problemas del poeta
con su padre y los que tenía con su madre. Silvia,
mientras trasegábamos la botella, me dijo que
lo compulsivo del beber cocacolas, el tabaco o la necesidad
de mear eran propio de la oralidad perenne en este tipo
de trastornos. Dormí siesta, soñé
con Peter Punk unos segundos, lo suficiente para sentirme
ridículo por lo mitómano de mi comportamiento.
Seguimos hablando al despertarnos y cuando llegamos
a la charla el calor era insoportable, la gente se había
concentrado en el Aula Magna del Matadero para ver a
un mono de feria interrumpiendo a un pesado, palizas,
insoportable catedrático adicto al onanismo mental
con la obra del poeta. Por la noche, mientras veía
a Víctor Coyote, Ismael Grasa coincidió
conmigo…"ni uno solo de esos tipos se habrá
comprado nunca un libro suyo”. Que les jodan,
que les jodan a todos… que se vayan al circo a
ver a Angel Cristo comido por los leones como un cristiano
fuera de época.
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