Quimet y Milagros siguen con el romance. Los amantes de Teruel, tonta ella tonto él. Llevan horas en la habitación roja. Quim le ha prohibido el Jengibre, lo tomaba por la mañana pero dice que le dará una taquicardia. No soporto más los ruiditos. Subo el volumen de la música, Charlie Parker, me da vitalidad. Está noche no tenemos actuación.

Antes de salir de casa desde la puerta les digo adiós a los amantes . No responden.

En la calle hay demasiada gente, en el centro de Barcelona siempre la hay, me dirijo a ver a la Sra. Pilar, Madam de un burdel , la conocí por error o por cosas del destino, aun no lo sé muy bien.

Una noche andaba huyendo de un energúmeno, me metí en el primer bar que ví. A simple vista parece eso, un bar. La Sra. Pilar , la dueña se mostró muy amable conmigo, me sirvió un Bloody Mary, puso cara de asco al servirlo y se puso a hablar conmigo de las niñas monas que caminan con aires de Diva. Yo le seguí la conversación, me pareció una abuelita con ganas de charla, debe rondar los setenta años. Su cara está llena de arrugas y surcos, ha visto tantas cosas. Jo, que pequeña cuando me miro en sus ojos.

Aquella noche hablamos de mujeres, hombres, recetas de cocina y alguno otra cosa sin mucho sentido, como su manera de masturbarse. La verdad es que pensé: esta Señora está senil, ¡qué coño hace hablándome de sus pajillas! ¿le gustaran las niñas?.

Se sentó un chico a mi lado y se metió en la conversación, algo picante, era extranjero, le pregunto de donde: Kenia. ¡¡Coño!!. le pregunto como se gana la vida: la obra. ¡¡ufff!! Qué jodido trabajo. El chico empieza a contarnos que mantiene a su mujer y tres hijos. De repente, como salida de una película de Barbaros, se acerca una rubia enorme, debía medir metro ochenta, mínimo, y sus nalgas parecían colosos de carne dispuestos a reventar el pantalón de un momento a otro. La rubia empieza a gritar : ¡¡En este bar hay demasiadas putaass!! . La pobre se estaba desgañitando. Lo repetía una y otra vez : ¡¡en este bar hay demasiadas putaass!! . El extranjero se dirige a ella en tono familiar:

¡¡Basta, no grites mas!! . Ella se pone atómica, se le ve en los ojos de ira: ¡¡Cabrón tu a mi no me digas lo que tengo que hacer, inventándote historias para follarte a esta puta!!. Aquí me sentí aludida y dije: Perdón que yo sepa aquí nadie se folla a nadie, estamos todos hablando y en todo casi si llegáramos a hacer un trío sería por placer, nunca por dinero . Uy, creo que esto no le gustó porque se abalanzó sobre mí para pegarme. El chico se puso en medio y ella le dio un puñetazo como para reventarle la cara entera, pero él como si ya fuera normal recibir estos golpes le decía cosas riendo y la empujaba para fuera. La rubia empezó a hablarme: perdona lo que ha pasado, no es tu culpa, es este hijo puta que intenta follarse a todas con sus historias y sabes de quién vive, de mi!.

¡¡Ostia!! pero esto que es. Donde estoy, como he llegado aquí. La Señora Pilar me ve la cara de espanto y les pide muy tranquila que salgan fuera y se relajen. La verdad es que no había reparado en la gente del bar. Son todo tías vestidas con algún encaje que se ve y hombres en traje. Uy!! que me he metido en una casa de putas. ¡Por Dios! me he escapado del hombre de cromañón para venir aquí. Pero la charla con Pilar ha sido amena, incluso cuando gesticulaba con sus deditos para enseñarme su técnica masturbatoria.

Al cabo de un rato entraron la rubia y el extranjero, se tomaron algo y ella se acabó sentando con Pilar y conmigo en la barra, no creo que lleguemos a ser amigas, pero al menos ahora no me grita. Con Pilar es diferente, ella explica cosas de su vida, algunas preferiría no oírlas, pero me siento agusto para hablar de mi. No me aconseja, se limita a repetir mis propias palabras para que aprenda a ver lo que quiero. Pero hay días que me cuesta tanto saber lo que quiero. Como ahora, dicen que estoy así por el tabaco, pero me pasan otras cositas por la cabeza. Aunque más calmada que hace unos meses, sigo buscando algo que no acabo de encontrar. Dice Danniboy que si lo alcanzo me inventaré otra cosa para continuar la busca, que no sé estar quieta. Seguro que tiene razón, pero no soy de otra manera.

Necesito a Pilar y sus " está bastante claro, ¿no?". Decidir se me da fatal, siempre he dudado sobre cualquier cosa, en todos los momentos y ámbitos de mi vida. Otra vez tengo que elegir, aunque lo hago con calma. Antes con los impulsos lo jodía todo, en vez de esperar a que las cosas siguieran su curso. Tomaba un camino y ¡ala! a correr. Luego siempre me arrepentía. Y bueno ahora dejo que el tiempo las ordene , aunque al final tengo que decidir igual. Y por muy calmada que esté, segura o equilibrada, ese momento me angustia mas que salir al escenario. Esta semana el camino vuelve a girar. Quisiera empezar de cero pero eso no es posible, nadie puede borrar su pasado de un golpe, como quien da un portazo al salir cabreada de casa. No, eso no funciona. Pero se puede vivir sin que los recuerdos nos controlen . Me permito patalear un poquito en caso de sentir una punzada del pasado, al menos por un rato. Luego tengo que seguir.

- No sé que hacer....

- Si fuera el hombre de tu vida no te sentirías tan bien con otro, ¿no?. Me gustó mucho lo que me contaste de las chicas, no sé si será verdad, pero deja entrever con quién estás mejor, o quién te comprende y te acepta mejor.

- No sé que hacer....

- Está bastante claro, ¿no?.

Mis ojitos la miran buscando una respuesta, como si ella conociera todos los secretos que la vida esconde. Sólo yo puedo elegir mi camino, ni Pilar, ni mis amigos, ni siquiera mi madre que es la que mas insiste en que escuche sus consejos. Pero Pilar tiene razón, está claro cómo me siento bien y junto a quién. Una decisión más. Hasta la próxima, qué suplicio, ¡¡Dios mío!!, qué suplicio.