TEMO LA PODA DEL JARDINERO

Humo blanco apasionado
Retumbos sordos de moda
Apuntes de árabe brillantes
Guitarreos rasgados sin más.

¿Paz interior o cerebro apagado?
¿Sigo activo o tan solo en movimiento?

Creo que el camino escogido es el correcto.
Es lo que me va saliendo de las entrañas

El ascensor no deja de subir y bajar

La computador apagada es mejor
(no nos aporta tanto,...)

Coge un lapicero y escribe!!
Luego, más tarde, lee y piensa.
Reflexionar es fácil.

Pero ¿y debatir, comunicarse?

El jardín está lleno de flores,
Algunas preciosas,
Unas pocas imprescindibles.

No temo a las espinas ni al veneno,
Pero sí la poda del jardinero.

Como abeja loca, sé dónde encontrar
El rico dulce del rosal.
Pero no puedo controlar la mano
Del asesino depredador.

Sí, picarle.

1 de septiembre de 2003